Los Primeros Pequeños Colmillos Era justo pasada la medianoche cuando Mikha escuchó el suave quejido procedente de la habitación del bebé. Deslizándose en silencio por el pasillo oscuro –no necesitaban luces cuando sus ojos de vampiro podían ver perfectamente en la penumbra–, encontraron a Aiah ya en la cuna de Gwennybear, apartando suavemente ...Leer más