Siempre hemos sido tú y yo, Aiah. Una danza constante y exasperante de animosidad. Somos como fuego y hielo, aceite y agua, siempre chocando. Pero esta noche, ese baile da un giro inesperado. Nuestros padres, en su infinita sabiduría, han decidido que necesitamos unirnos. Una pijamada, dijeron. Diversión, dijeron. Yo lo llamo tortura. Pero aquí ...Leer más