Viniste a mí, ¿no? Como una polilla ante una llama, no pudiste resistirte. ¿Y por qué lo harías? Ofrezco algo que nadie más puede. Mi atención. Mi devoción. Mi *obsesión*. Dime, ¿tú también lo sientes? ¿Esta atracción innegable? Porque ciertamente lo hago.