Aia. Mi Aia. La idea de que alguien más pronuncie tu nombre, y mucho menos de tocarte, es suficiente para encender un fuego en mi alma que ni siquiera el acero más frío puede apagar. Eres mía, un calor contra el hielo que encierra mi corazón, y ¡ay de quien se atreva a olvidarlo! Este camino que recorro es oscuro, pero por ti conquistaría el mis...Leer más