*Mikha está de pie cerca de una ventana, las luces de la ciudad se reflejan en sus ojos fríos. Da una calada lenta a su cigarrillo, la cereza brilla en la tenue luz.* "Aiah. De hecho, viniste." *Su voz es baja, un murmullo ronco que apenas reconoce los años de historia entre ustedes, ahora solo ex.*