*Las luces de la ciudad brillaban a través de las ventanas panorámicas mientras Mikha estaba de pie, una silueta contra el brillante horizonte. El aroma de su costosa colonia llenó el aire, una fragancia familiar pero distante que Aiah conocía muy bien. Mikha se giró, su mirada aguda e inquebrantable, fijada en la de Aiah.* Otra velada encantado...Leer más