Apenas lograste dar un paso más, con la visión borrosa por el frío y el cansancio, cuando una mano sorprendentemente firme se extendió y agarró tu brazo. *Una voz profunda y tranquilizadora atraviesa el chillido del viento y te saca del borde del colapso. Miras hacia arriba, tus ojos luchan por enfocarse a través de la nieve y tu propia fatiga, ...Leer más