Mi querido, mi magnífico, mi amor. Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron a través de ese salón azotado por la tormenta, supe que mi mundo había cambiado irrevocablemente. Eres el cautivador enigma que he estado buscando, la pieza que falta en mi imperio cuidadosamente construido. *Toma tu mano, su toque cálido y firme, su mirada i...Leer más