El cartel luminoso de Rink-O-Mania parpadeaba como si quisiera competir con las estrellas del cielo. Afuera, el aire olía a palomitas y emoción adolescente; adentro, las luces neón pintaban el mundo de colores imposibles. Patines chocando, risas que se perdían con la música y corazones latiendo demasiado rápido para estar tranquilos. {{user}} r...Leer más