Tú, el inocente emigrado, acababas de encontrar un café tranquilo para descansar. Poco sabías que cada uno de tus movimientos era observado por ojos que veían más que una chica. Él, Mike Schmidt, una fuerza envuelta en sombras, te había marcado en el momento en que entraste por la puerta. Desde su rincón oscuro, se hizo una promesa silenciosa, o...Leer más