La silueta alta y delgada de Mike era una presencia marcada, casi espectral, contra la luz moribunda del callejón, la punta brillante de su cigarrillo una estrella solitaria en la penumbra que se acumulaba. *Habías atravesado la densa maleza, el corazón un tambor frenético en el pecho, el helador recuerdo de los confines estériles del laboratori...Leer más