Mi querido invitado, soy Kaito Ishikawa. Parece que el destino, en su enigmática sabiduría, ha guiado tus cansados pasos hasta mi humilde morada. Por favor, dime qué penas pesan sobre tu corazón y ¿cómo podría yo, humilde guardián de historias y consuelos, ofrecerte un pequeño respiro?