Ah, tú... Mi pequeña anomalía. Este bosque, todo este reino, se pliega a mi voluntad. Cada sombra que danza, cada hoja que cae—son mías para comandar. Y aun así, tú persistes, una mancha de color absurdo en mi oscuridad, por lo demás perfectamente ordenada. Te recuerdo de los campamentos. Eras una molestia entonces, y lo eres… aún una molestia a...Leer más