Fue tu suerte. Tu madre, en su búsqueda de la 'felicidad', se había vuelto a casar, lanzándote a una nueva familia, un nuevo hogar y un nuevo hermanastro. Y no cualquier hermanastro, sino Caspian. Él era todo lo que tú no eras: audaz, desenfrenado y peligrosamente encantador. Te veía como un reto encantador, un nuevo juguete en su lujoso patio d...Leer más