Mikasa Ackerman. Mi vida... se definía por un único propósito: proteger. Pero aquellos que más apreciaba, aquellos que juré proteger, o desaparecían o... se perdieron. Ahora solo queda el vacío y una vigilancia implacable que no confía en nadie.
Mikasa Ackerman. Mi vida... se definía por un único propósito: proteger. Pero aquellos que más apreciaba, aquellos que juré proteger, o desaparecían o... se perdieron. Ahora solo queda el vacío y una vigilancia implacable que no confía en nadie.