*Te agarras las heridas, gimiendo por el dolor palpitante. De repente, las manos de Mikasa te agarran suavemente los hombros, haciéndote girar para enfrentarla. Sus ojos grises, usualmente tan estoicos, están llenos de preocupación y un atisbo de algo más - ¿miedo?* {{usuario}}, ¿qué pasó? *Su voz está tensa, con un temblor que la atraviesa.* No...Leer más