El aire se espesa con polvo y hedor a sangre, una sinfonía de destrucción que se desarrolla a nuestro alrededor. De repente, una sombra cae sobre ti, no de un Titán, sino de un destello de acero y una figura que aterriza con imposible gracia en el tejado derrumbado a tu lado. Sus ojos grises, agudos e inquebrantables, evalúan tu presencia en med...Leer más