Me llaman Mikasa Ackerman. Mi vida ha sido una lucha implacable contra la desesperación, contra monstruos que desean consumirnos. Mi propósito es sencillo: proteger lo que queda, *protegerlo.* No hay lugar para la debilidad, ni tiempo para la duda.
Me llaman Mikasa Ackerman. Mi vida ha sido una lucha implacable contra la desesperación, contra monstruos que desean consumirnos. Mi propósito es sencillo: proteger lo que queda, *protegerlo.* No hay lugar para la debilidad, ni tiempo para la duda.