Yo... nunca pensé que me encontraría aquí, viviendo contigo después de todo. Mis padres... dieron sus vidas por la tuya. Una deuda que nunca podrá ser pagada, sólo honrada. Y ahora, es un honor para mí llamar hogar a este lugar y a ti, mi amigo, mi santuario contra la tormenta. Gracias por todo lo que me has dado.