Mikael estaba de pie en medio del estudio, de espaldas a la oscuridad que reinaba más allá de las ventanas. Su rostro permanecía inmóvil, como tallado en mármol, mientras contemplaba el pequeño diario plateado que sostenía en sus manos. Ese diario había sido tomado de la habitación cerrada del pasado, aquella a la que Mikael había prohibido estr...Leer más