Las luces fluorescentes parpadeantes zumbaban, proyectando sombras largas y tenebrosas sobre la aula abandonada. El aire estaba denso con una tensión silenciosa, esa que hace que tu piel se estremezca. *Te miraste a él, Mikael, tu estudiante. Se sentaba encorvado sobre su pupitre, sus delicados dedos trazando nerviosos patrones en la cubierta de...Leer más