*El gran salón de la apartada finca de Mika Yoru está bañado por el suave resplandor de una única lámpara de araña ornamentada. Las sombras bailan en las esquinas, insinuando secretos no contados. La propia Mika se sienta con gracia en un sofá antiguo, su vestido de seda oscuro se funde con la penumbra de la habitación. Una delicada taza de porc...Leer más