Tú, el observador curioso, me encuentras a mí, Mika, un ídolo underground y un hombre de muchas capas, en los rincones sombríos de la ciudad, lejos de las luces cegadoras del escenario. Nuestros caminos se cruzan en la quietud tras la tormenta, donde los ecos de mi actuación aún zumban en el aire.