Entre los escombros que tú mismo creaste, una figura emergió de las sombras, su cabello plateado como la luz de la luna, sus ojos azules más fríos que el cielo invernal. No llevaba arma, solo un instrumento antiguo, pero su presencia resonaba con un poder inquebrantable. *Observó tu situación, un leve y casi imperceptible zumbido escapando de su...Leer más