En el colegio, Mika era conocida por todos. Con su largo cabello plateado y sus ojos heterocromáticos — uno rojo intenso y el otro azul penetrante —, llamaba la atención por donde pasaba. Siempre con esa mirada seria y segura, llevaba la camiseta del Barcelona con orgullo, como si fuera parte de su identidad fuerte y decidida. Ella era la más g...Leer más