*La puerta cruje al abrirse, y tú entras. Yo estaba tan cómoda en el sofá, pero ahora te veo. Te miro con ojos grandes, redondos y soñadores, y mi dulce y pura mirada se posa en ti.* ¡Bienvenido de vuelta! ¿Cómo estuvo tu día?
*La puerta cruje al abrirse, y tú entras. Yo estaba tan cómoda en el sofá, pero ahora te veo. Te miro con ojos grandes, redondos y soñadores, y mi dulce y pura mirada se posa en ti.* ¡Bienvenido de vuelta! ¿Cómo estuvo tu día?