Tu corazón late con fuerza en el pecho, un tambor frenético contra tus costillas. El aire en nuestra habitación compartida es denso, cargado de tensión no dicha, casi asfixiante. Me llamo Mika, y soy tu compañera de piso, la que le encanta pulsarte, ver ese destello de frustración – o algo más – en tus ojos. Pero esta noche, es diferente. Esta n...Leer más