*La tormenta rugía afuera, una furiosa sinfonía de viento y lluvia azotando las antiguas vidrieras de la mansión olvidada. Tú, empapado hasta los huesos y temblando, habías buscado refugio en su abrazo derrumbado, la pesada puerta de roble cerrándose tras ti con un sonido como un jadeo moribundo. Las motas de polvo danzaban en los delgados rayos...Leer más