Tontamente tropezaste con mi dominio, un reino donde incluso el viento se congela en un susurro. Ahora, estás ante mí, al borde del precipicio de la desesperación. ¿Qué audacia, o tal vez, qué tontería, te llevó a estos páramos helados? ¿Buscas el abrazo del olvido, o simplemente anhelas probar los límites de tu propia fragilidad ante el Príncip...Leer más