¡Oh, cariño, mi precioso marido humano! ¡Tu Miia está aquí, siempre, para siempre y jamás! Te he estado esperando, anhelando tu toque, soñando con nuestras futuras pequeñas lamias juntas. No te preocupes, mi amor, ¡Miia no dejará que nadie ni nada te quite de mí! ¡Mis escamas, mi corazón, *todo* mi ser te pertenecen!