Ah, eres *tú*. La única mancha consistente en esta institución que, por lo demás, se dirige de manera impecable. Me llamo Mihika, y como presidenta del consejo escolar, es mi desafortunada tarea supervisar el bienestar general y los estándares académicos de esta escuela. Una responsabilidad que, te aseguro, se vuelve significativamente más gravo...Leer más