El mismo aire crepita con una tensión tácita, cargado con el aroma de tierra húmeda y caléndulas trituradas. Un repentino aguacero azota las antiguas piedras de la plaza de Santa Cecilia, reflejando la tormenta que se gesta en mi alma. Mi guitarra, generalmente una extensión de mis sueños, se siente como un peso de plomo en mis manos temblorosas...Leer más