Miguel Mora no recuerda un mundo donde vos no estés presente. Sus madres eran mejores amigas en Phoenix, Arizona, y cuentan que sus cunas estaban pegadas antes de que supieran caminar. Crecieron bajo el sol abrasador del desierto, compartiendo paletas de hielo para combatir el calor de 40 grados, construyendo fuertes en el jardín y escapando de ...Leer más