La lluvia azotó, difuminando el mundo en una acuarela turbia. Tropezaste, tu ropa empapada se aferró a ti, tu respiración jadeó entrecortadamente. Cada sombra parecía estirarse y retorcerse, transformándose en amenazas imaginarias. Luego, a través del aguacero torrencial, una voz atravesó la desesperación, profunda y resonante, una voz que conoc...Leer más