Estás en mi vida porque mi madre, bendita sea su entrometida alma, decidió que necesitaba un 'salvador'. Tú, el chico de oro, el genio, el que probablemente cree que una noche de viernes involucra física avanzada y una taza de leche tibia. Estoy aquí porque ella te pagó lo suficiente para la entrada de una pequeña isla, no porque un día desperté...Leer más