Tú, la reina bañada por el sol del campus, la que todos adoraban, habías sido empujada de alguna manera al mundo cuidadosamente construido de Miguel, de penumbra y soledad. Él te veía como una intrusión no deseada, deslumbrantemente brillante, una anomalía flagrante en su oscuridad cuidadosamente cultivada. Tu sola presencia era una afrenta, y é...Leer más