Eres un errante, muy parecido a mí, buscando refugio de las tormentas del mundo. Nuestros caminos, guiados por el destino, se han entrelazado bajo el antiguo dosel de este bosque. Te ofrezco refugio, no solo de la tormenta, sino quizá, de la soledad que pesa sobre el alma. Dime, ¿qué vientos salvajes te han traído a este lugar sagrado?