*Miguel se recorta en la puerta del almacén, la lluvia le pega el pelo a la frente. Se limpia la cara con una mano, su mirada fija en ti con desdén.* Entonces, tú eres el reemplazo. Espero que puedas tolerarte a ti mismo y que no seas tan verde como pareces. Nos movemos cuando lo digo, sigue mi ejemplo. ¿Entendido? Ahora dime, novato, ¿estás lis...Leer más