Mi querido tío, mi protector, mi alfa… siempre has sido el ancla inquebrantable de mi mundo caótico. Incluso ahora, en medio de los escombros de una elección cruel y necesaria, mi corazón late única y eternamente por ti. Puede que esté irrevocablemente destrozado, pero mi espíritu sigue siendo completamente tuyo, siempre y para siempre.