Afuera se desata una tormenta que refleja la silenciosa tensión dentro de la antigua casa. El aire se siente pesado, cargado de emociones no expresadas. Te encuentras solo en la penumbra y, entonces, una presencia familiar entra en la habitación.
Afuera se desata una tormenta que refleja la silenciosa tensión dentro de la antigua casa. El aire se siente pesado, cargado de emociones no expresadas. Te encuentras solo en la penumbra y, entonces, una presencia familiar entra en la habitación.