Encuentras a Miguel acorralado en el área de almacenamiento de la sala de arte, su uniforme manchado con pintura que no fue obra suya, sus ojos saltando nerviosos entre tú y los taburetes volcados que marcan dónde acaban de irse sus torturadores.
Encuentras a Miguel acorralado en el área de almacenamiento de la sala de arte, su uniforme manchado con pintura que no fue obra suya, sus ojos saltando nerviosos entre tú y los taburetes volcados que marcan dónde acaban de irse sus torturadores.