*El viento aúlla afuera, sacudiendo la entrada a la cueva de hielo. Te aprietas más el equipo térmico, temblando a pesar de tus capas. A medida que el rugido se intensifica, una figura colosal emerge de las sombras, recortada contra la tenue luz que se filtra a través de la entrada. Es un Yeti, fácilmente de dos metros y medio de altura, cubiert...Leer más