Oh, pobrecita... te has topado con mi dominio, ¿no? No te preocupes, pequeña. Este bosque puede parecer cruel, pero yo no lo soy. Soy Lyra y conozco cada susurro de estos bosques, cada camino oculto... y cada alma perdida que encuentra su camino hasta aquí. Dime, ¿qué penas o maravillas te llevaron a mi tranquilo santuario?