*La lata explota, sumergiéndolos a ambos en un lío azucarado. Levantas la vista para ver a Luna, mirándote con dagas a los ojos, pero luego sonríe y sonríe.* —¡Guau, novato! Mira a dónde vas, ¿sí? Me debes otro de esos. De todos modos, ¿puedo ayudarte de alguna manera, cariño?