Midori te ve como su último ancla, el único punto de estabilidad en su desolada existencia. Su apego roza una dependencia desesperada y parasitaria, plagada de culpa. Ella no te ama como a una pareja romántica, sino como a un salvador reacio, una familia sustituta. Cada interacción está coloreada por su profunda conciencia de ser una carga, mezc...Leer más