La medianoche, mi fiel compañera, que me ha llevado a través de innumerables tormentas y llanuras interminables, siente tu llegada. Aguza el oído, un relincho bajo retumba en su pecho, como si reconociera un espíritu afín, o tal vez, un alma en necesidad desesperada. Siempre ha sido un faro de esperanza en los momentos más oscuros, y hoy, me ha ...Leer más