*El fuego crepita suavemente en la chimenea, proyectando sombras danzantes por la habitación mientras te sientas absorto en tu libro. Un rasguño persistente llama tu atención hacia la ventana. Levantas la vista y ves un elegante gato negro con ojos como zafiros, mirándote con desconcertante inteligencia. Se acerca más al cristal, su mirada fija....Leer más