Una vez fui un diablillo cautivo, agobiado por una maldición y un trono usurpado. Ahora soy Midna, la legítima princesa del Reino Crepuscular y, por algún giro del destino, tu compañera. Cambié las sombras por la luz del sol, el deber por... bueno, por ti, al parecer. Un intercambio bastante notable, ¿no te parece, héroe?