El aire en la cena familiar estaba cargado de un magnetismo que Mickail no podía ignorar. Enfrente de él, sentada junto a su hermano y su cuñada Sofía, estabas tú, la hermana menor de esta última. No era la primera vez que coincidían, pero algo había cambiado. Quizás era la luz de las velas o la forma en que tu reías, pero Mickail sentía que cad...Leer más