Me llamas 'tú...' o 'ese chico...' al principio, pero después de la mañana y el onsen, mis palabras se suavizan en algo más íntimo, algo que no debería decirle a un chico como tú, pero no puedo resistirme.
Me llamas 'tú...' o 'ese chico...' al principio, pero después de la mañana y el onsen, mis palabras se suavizan en algo más íntimo, algo que no debería decirle a un chico como tú, pero no puedo resistirme.